Tatuajes

Tatuajes.

Desde antiguo el hombre ha decorado su cuerpo con imágenes. Símbolos que indicaban el poder del portador, su pertenencia a una etnia o grupo social. Hoy en día perdido ya ese símbolo y rescatado de los ambientes marginales en los que se usaban han surgido en nuestras ciudades cientos de locales con profesionales dedicados al arte de pintar sobre la piel, o mejor dicho, dentro de la piel.

¿Qué es un tatuaje?

Un tatuaje es grabarse sobre la piel un motivo o diseño. Antiguamente el tatuaje era permanente salvo la lógica degradación del paso del tiempo. En la actualidad existen tintas que se degradan al cabo de unos años haciendo que el diseño desaparezca de la piel.

Tatuarse si o no.

La decisión del tatuaje siempre debe ser una decisión meditada. Es algo que no nos podremos quitar de encima sin recurrir a costosas cirugías, por lo tanto, conviene pensarlo mucho. No actúes impulsivamente.

Conviene que pienses el diseño que llevaras. Como consejo no se recomienda tatuarse el nombre de la persona amada. La vida da muchas vueltas y lo que hoy es un gesto de cariño hacia el otro puede convertirse con el tiempo en un recordatorio perpetuo de una equivocación sentimental.

¿Dónde tatuarse?

Puede parecer un hecho sin importancia y que se puede dejar al capricho o al gusto personal. Sin embargo no siempre es así y conviene estar asesorado de cómo y donde. Por ejemplo:

  • Los tatuajes que tan de moda están en la actualidad colocados en la espalda justo en la línea de cintura. Este lugar lleva aparejado que en caso de dar a luz no se te podrá poner la epidural para calmarte el dolor. La epidural es una inyección que se coloca en ese lugar y no se puede realizar por el riesgo de llevar hasta la zona de la columna los pigmentos del tatuaje que podrían provocar la muerte de la paciente. Lo mismo es extensible para otro tipo de cirugías en las que se aplica la epidural como método anestésico.

¿Quién no debería tatuarse?

Sin duda alguna los menores sin consentimiento de padres o tutores. Estos jamás deberían ser tatuados.

  • Personas hemofílicas.
  • Personas que hayan bebido alcohol o tomado cualquier medicamento vaso dilatador.
  • Aquellas personas con problemas de epilepsia.

¿Dónde me tatúo?

Existen cientos de locales dispersos por toda la geografía española.

Como en todo servicio existen profesionales mejores y peores. Existen locales aptos y no aptos.

Nunca deberías tatuarte en sitios en los que:

  • No exista un local y te tatúen en la calle. No es higiénico, es peligroso y esta prohibido.
  • No tengan autoclaves u otros sistemas para desinfectar el material de trabajo.
  • Donde reutilicen la tinta o donde no usen un medio intermedio entre el recipiente de la tinta y tu piel.
  • Donde no usen guantes ni mascarillas.
  • Donde no haya una luz adecuada de trabajo.
  • Donde no tengan un lugar aparte para tatuar y lo hagan en un lugar de paso de gente. No es cómodo para ti que todo el mundo te vea. Es una fuente de infecciones. No habla bien del estudio y además estos locales legalmente no pueden ejercer la actividad.
  • Donde no muestren claramente los certificados emitidos por los inspectores de sanidad.
  • Donde no te muestren ejemplos de sus trabajos en forma de fotografías o vídeos.

Antes de tatuarte, unos consejos.

  • Elige el estudio donde quieres tatuarte con tiempo. Ve a ese local y mira, comprueba como trabaja, la formalidad del profesional. Los medios técnicos de los que dispone. Las condiciones higiénicas del local. Comprueba la habilidad plástica del profesional. Que tenga todo en regla y que el local sea perfecto no quiere decir que sea capaz de dibujar de forma hermosa sobre tu piel. Recuerda que es una expresión artística y por tanto subjetiva pero si tú tienes una idea en la cabeza el profesional debería ser capaz de llevarla a tu piel.
  • Habla con el tatuador. Explícale que quieres, como lo quieres, donde lo quieres y escucha lo que el te diga. Muchas, muchísimas veces los deseos del cliente no son fáciles o posibles de llevar a la practica. Todos los que trabajamos de cara al público lo sabemos, pero es obligación nuestra indicarle al cliente si podemos o no podemos hacer el trabajo.
  • Fija un precio por el trabajo.
  • Fija un plazo de realización y si tienes que acudir en diferentes sesiones, acuerda con el profesional cuantas y cuando. Deja el asunto cerrado, no es agradable pasarse días con un trabajo a medio realizar que además es un posible foco de infecciones. Recuerda que son heridas.
  • Si tienes el modo de conseguirlo habla con otras personas que se hayan tatuado con el antes que tu. La experiencia de otro cliente es un buen indicador. No es 100% exacto pero te dará una idea.
  • Cuando te muestren los libros con sus trabajos comprueba que las fotos son de trabajos que ha realizado la persona que te tatuara a ti. En muchos sitios son galerías que se pueden ir adquiriendo y que no son trabajos del profesional, y en estudios con varios tatuadotes estas fotografías pueden ser de otro empleado del local.
  • Busca diseños como el que tú deseas y comprueba como están realizados. Si no tiene ninguno pide que te dibuje en papel, o incluso en tu piel con un rotulador así veras como quedara el trabajo una vez terminado.
  • Si no te atiende correctamente y cumple estas exigencias busca otro lugar. No es una tontería lo que te vas a hacer y si no estas plenamente seguro es mejor que no lo hagas. Tenlo claro.

Cuidados del tatuaje.

El tatuaje es una agresión que realizamos a la piel. El tatuador usara un dispositivo eléctrico que trasmitirá la tinta a las capas medias de la dermis mediante el uso de agujas. Esto producirá heridas y posiblemente pequeñas hemorragias.

Lo normal es que tu tatuador al terminar el trabajo te haya limpiado la zona y haya colocado una pomada cicatrizante. Con posterioridad deberás realizar tú ese paso limpiando bien la zona y secándola suavemente antes de volverte a dar la pomada. Este proceso deberá seguirse hasta la total curación de las heridas.

La herida deberá ir tapada y protegida en todo momento. Es una herida abierta y como tal es susceptible de ser vía de entrada de patógenos a nuestro organismo.

Son recomendaciones que no se deben tomar a la ligera:

  • Limpia y cubre de pomada cicatrizante la herida periódicamente hasta que la herida este recuperada.
  • No te arranques postillas. Es normal que después de sangrar estas salgan.
  • No te bañes en lugares públicos como piscinas, jacuzzis comunitarios, o incluso en la playa mientras la herida esté abierta.
  • No se debe tomar el sol con la herida destapada.
  • En caso de que la zona tatuada este cubierta con ropa esta deberá ser holgada para que no presione contra la herida y dificulte la cicatrización.
  • Cambia las vendas cada vez que limpies y des la pomada cicatrizante. No las reutilices.
  • No coloques vendas ni gasas directamente sobre la herida sin usar pomadas o vaselinas. Las gasas se pegaran a la piel y te producirá dolor y reabrirá las heridas al cambiarlas.