Resonancia magnética.

¿Qué es una resonancia magnética?

La resonancia magnética es un aparato de diagnostico de enfermedades u otras patologías que se usa en la actualidad en nuestros hospitales. Es un medio rápido y limpio, sin efectos secundarios y a diferencia de otras técnicas de diagnostico, como pueden ser los rayos X, sin efectos secundarios.

La resonancia magnética basa su funcionamiento en recoger e interpretar una serie de radiofrecuencias que atraviesan limpiamente el cuerpo. Según sean recogidas van formando una imagen de la zona investigada. Para conseguir esas frecuencias se usa un poderoso imán.

¿Quién no puede realizarse una resonancia magnética?

Antes de realizar ninguna prueba el personal del servicio le hará unas preguntas o le mandara rellenar un cuestionario. En este cuestionario le preguntaran si tiene prótesis o aparatos en su organismo, como pueden ser implantes óseos, marcapasos, válvulas etc. En caso de tener algún objeto de estos lo más seguro es que no puedan realizarle la prueba. Todo dependerá de lo cerca que este dicho aparato o implante de la zona a diagnosticar.

Embarazadas. No se conocen casos de efectos secundarios sobre el feto por la realización de una resonancia, sin embargo los médicos prefieren no hacerlas a embarazadas.

¿Qué nota el paciente?

La resonancia magnética es terriblemente ruidosa. Solo eso, ruidosa, los técnicos le prevendrán de ello para que no se asuste. Le entregarán un mando a distancia en forma de pera para que, si no soporta el ruido, o se encuentra agobiado en el interior, lo pulse y así detener el proceso. Tenga presente que es natural ese ruido. No se trata de que el aparato funcione mal, ni mucho menos. Su funcionamiento es captar esas frecuencias y como atraviesan el cuerpo humano. Sin ruido no hay resonancia.

¿Cómo debe actuar el paciente?

El paciente deberá estar tranquilo. Prevenido del ruido. Lo normal es que si la zona lo permite le pongan unos cascos con música para amortiguar el ruido. Si la zona a diagnosticar esta cercana a los oídos no podrán ponérselos y deberá aguantar estoicamente el proceso.

Una de las cosas que más agobian a los pacientes es cuando se les introduce dentro de la resonancia. Puede ser un poco agobiante, pero es necesario. La parte a diagnosticar debe estar dentro del aparato. De este modo, si la zona a diagnosticar es la cabeza, el cuello, u hombros el paciente tendrá su cabeza dentro del aparato, y no podrá llevar protección contra el ruido. Si es una pierna, podrá llevar los cascos y serán las piernas las que estén dentro del aparato.

El paciente no se debe mover mientras le realizan las pruebas. Si por alguna circunstancia debe cambiar de posición deberá avisar al personal pulsando la pera que se le entrega a modo de comunicador.

¿Cuánto tiempo dura?

Dependerá de la zona, pero lo normal es que tarde entre 20 y 45 minutos. No es mucho tiempo, aunque si es mayor que otras técnicas como los Rayos X. Eso si, la resonancia da mejor calidad y no tiene efectos secundarios, así que ese tiempo está bien invertido.

¿Qué debo hacer antes de acudir a la resonancia?

Nada en especial. No debes hacer dieta ni dejar de tomar tu medicación. Puedes comer y beber normalmente.

¿Qué es un contraste?

Algunos tipos de resonancias necesitan que el paciente cuente en su organismo con un líquido de contraste. Este líquido se inyecta al paciente antes de la prueba.

El líquido usado es eliminado rápidamente por los riñones sin dejar rastro alguno.

El producto que se usa como contraste se llama gadolinio no huele y es transparente como el agua.

Algunos pacientes pueden sufrir efectos secundarios al producto en forma de dolores de cabeza o nauseas. Normalmente son leves. De todos modos un radiólogo le explicara porqué se necesita en su caso el contraste y que tipo de reacciones se pueden dar en su cuerpo. Una vez haya dado su autorización le inyectaran el contraste. Nunca sin su permiso.