Lista Robinson.

¿Qué es la lista Robinson?

Es un servicio gestionado por la federación que aglutina a la mayor parte de empresas de marketing directo (FECEMD). La función de esta Lista es recoger un listado con las direcciones a las que no enviar publicidad personalizada.

¿Cómo me apunto a esa lista?

Existen dos formas:

  1. Acudiendo a la dirección: https://www.fecemd.org/form_consum_neg2.asp y rellenando el formulario presente en dicha página. Los responsables de la lista calculan que será efectivo en un plazo de entre 3 y 6 meses desde la recepción de la solicitud.
  2. Dirección postal: para aquellas personas que quieran dirigirse por escrito tradicional a la lista deberán dirigirse a la siguiente dirección:
    FECEMD

    Avenida Diagonal, 437, 5� 1�

    08036 Barcelona

    ESPAñA

    Indicando sus datos personales y la dirección donde no quieren recibir más envíos postales.

¿Es definitiva?

Si, pero solo por parte de las empresas asociadas en esta federación. Esta agrupación esta formada por cerca del 90% de las empresas del sector por lo que notaremos la reducción de papeles en nuestros buzones.

Lo que no dejara de llegar a casa será la publicidad que es genérica. Esta es aquella sin datos de destinatario y que se deja en todos los buzones. Esta publicidad seguiremos sufriéndola como hasta ahora. Seguiremos recibiendo de igual manera aquellos envíos postales con destinatario que envíen las empresas que no forman parte de esta iniciativa de lista Robinson.

¿Existen otras alternativas?

Contra la publicidad indiscriminada que se envía sin destinatario y que se deja en los buzones poco o nada se puede hacer. Mientras las empresas anunciantes sigan considerándolo un medio adecuado para llegar al consumidor las seguirán utilizando.
Aquellos envíos postales que recibamos por medio de publicidad con destinatario ofrecen otra posibilidad si bien es más difícil.

La Ley de Protección de Datos de Carácter Personal obliga a los poseedores de bases de datos a indicar claramente quien es el titular y custodio de esa base de datos. Deben también facilitar el acceso a sus datos a cualquier persona que cuyos datos obren en su interior y darles la posibilidad de que sean borrados o corregidos en el caso de que estos estuvieran mal registrados.
Esta información se deberá dar al cliente en cada envío personalizado y a la hora de conseguir esos datos por medio de formularios de cualquier tipo (incluido los electrónicos) dar la posibilidad de marcar una casilla para que esos datos no sean almacenados.

En la práctica es difícil de conseguir. Las empresas que siguen la ley están ya integradas en la federación por lo que aportan la posibilidad de la lista Robinson. Aquellas que no están dadas de alta tampoco ponen en modo alguno fácil la exclusión de datos. Estas listas se compran y se venden con bastante asiduidad en determinados círculos no todos ellos muy éticos.

A modo de resumen podríamos decir que el impacto en nuestro buzón de la inclusión en la lista Robinson será positivo ya que reducirá significativamente el uso de nuestro buzón. No lo eliminara pero si lo reducirá y esto ya es un comienzo.