Las pruebas con el vestido de novia.

Vistiendo a una novia

La primera prueba

Antes de acudir a la prueba de tu vestido de novia deberás adquirir los zapatos, la ropa interior y si tu vestido va a llevar can-can y no lo compras en la misma tienda también deberías tenerlo comprado. ¿Por qué? La respuesta es sencilla no puedes probarte el vestido con garantías si no te lo pruebas con todo lo que irá por debajo de él. Un zapato con más o menos tacón varía la altura del vestido y su caída y lo mismo sucede con el can-can.
Una vez vestida la modista de tu tienda hará un primer ajuste del vestido tanto en anchura como en altura. De momento es sólo una prueba abierta ya que tu peso puede que cambie, sobre todo si has decidido perder algún kilillo.

La segunda prueba

La segunda prueba es más importante ya que se acerca la fecha. En esta prueba se revisará el vestido comprobando si se le deben hacer ajustes. Estos ajustes serán definitivos. Para esta prueba acude con todo: Velo, peinado, can-can, ropa interior y el resto de los complementos.
En esta prueba deberías poder caminar con el vestido haciéndote a el y comprobando su movimiento. No te lo quites inmediatamente, hazte a él, siéntate, levántate, anda… es un entrenamiento para el día de la boda. Cuanto más tiempo estés con el vestido más te acostumbrarás a él y más tranquila estarás el día de tu boda.

Recoger el vestido

Es mejor que el vestido lo guarden en la tienda. Ellos disponen de espacio adecuado para ello y lo tendrán colgado bastante alto para que no arrastre. El vestido en la tienda estará en una funda adecuada y no correrá el riesgo de que se ensucie. Ten en cuenta que los armarios de nuestras casas no están muy preparados para vestidos tan largos y que ocupan tanto espacio. Además de lo anterior el vestido te lo entregarán planchado e impecable por lo que es mejor recogerlo un par de días antes como mucho.

Las dudas de última hora

Seguramente llegarás a casa y te lo volverás a poner, después de todo siempre tenemos una amiga o un familiar que no ha acudido a las pruebas y quiere tener un “pase privado”. No te importe volvértelo a poner, adquirirás experiencia. Eso si, comprueba que la persona que te viste o te ayuda a vestirte sabe cómo se pone y es cuidadosa. Esta persona habrá ido contigo a las pruebas y te habrá ayudado en ellas, por lo que esto será un nuevo entrenamiento de cara al gran día.
Una vez con el vestido puesto, anda, siéntate, muevete con él. Hazte a él. Buscarle fallos, aún estáis a tiempo de solucionar los pequeños imprevistos. Quizás a los de la tienda no les haga mucha gracia, pero no te preocupes, te atenderán.

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