Las joyas de una boda.

Vistiendo a una novia

El anillo.

El anillo de compromiso sigue siendo un clásico. El novio cuando solicita matrimonio lo hace acompañado de una pequeña caja que abre y muestra a la que desea sea su futura esposa. La novia recogerá el anillo mientras da el si y se lo colocará en el dedo anular de la mano izquierda. ¿Anticuado? No, aún se hace, después de todo el matrimonio es una tradición con sus propios ritos y este es uno de ellos.

El regalo de la novia al novio.

Este regalo, aunque tradicional, es menos habitual. Las novias que corresponden al regalo del anillo de compromiso lo suelen hacer regalando unos gemelos o un buen reloj. Esta costumbre no es una cosa sólo de príncipes y nobles si no de las clases medias y humildes. Quizás el reloj no sea un Rolex ni los gemelos de oro macizo, pero serán buenos regalos.

Las alianzas.

Normalmente esta joya suele ser un regalo por parte de algún familiar o de algún amigo íntimo aunque debe tenerse en cuenta el gusto de los novios que deberán probárselas.
Alianzas existen de muchos tipos. Más o menos recargadas. De oro blanco o rojo. Con incrustaciones de piedras preciosas o completamente lisas. Cualquiera es buena si a los novios les gustan y se siente cómodas con ellas.
La alianza tomará su momento estelar a la hora del intercambio de alianzas durante la celebración. Durante la ceremonia el novio colocará a la novia el anillo en el dedo anular de la mano derecha y lo mismo hará la novia.
A la hora de elegir la alianza se deberá tener en cuenta el uso que se le dará. En principio es un anillo que se lleva en todo momento con lo cual deberá ser resistente y deberá aguantar nuestro ritmo de vida normal. Especial cuidado se deberá tener con las alianzas de oro blanco que necesitarán periódicos baños de rodio para volver a estar como en el primer día.

Las arras.

Las arras están poco a poco saliendo de la tradición nupcial. Quizás sea su antiguo sentido de “compra” de la novia lo que haga que algunas parejas lo alejen de su ceremonia. En aquellos casos en los que los novios le quieran dar otro significado e intercambiarse las arras de unas manos a otras podrán elegir entre monedas antiguas que pueden ser fácilmente adquiridas tanto en empresas del sector “nupcial” como en tiendas de antigüedades. No suelen ser nada caras aunque las compradas en tiendas de antigüedades quizás necesiten de alguna limpieza posterior.
La tradición indica que las arras deberán ser 13. Doce de oro o de plata y una de otro metal y que deberán ser bendecidas en un rito anterior al de la ceremonia.
Las arras, como ya hemos dicho, cada vez están más fuera de las ceremonias quedando reservadas en exclusiva en ritos religiosos.

El colgante.

La novia suele lucir un colgante en sus hombros. Este colgante, normalmente, es un préstamo o regalo de la madre de ella. Suele ser una joya de la familia que han ido usando todas las mujeres en sus distintas ceremonias y que va pasando de generación en generación. Normalmente esta joya cumple el papel de “algo prestado” que lleva la novia.

Los gemelos.

Los gemelos que porta el novio suelen ser regalo de la novia en la ceremonia o acto de pedida, por lo tanto suelen ser muy especiales.

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