La celulítis

Unas piernas sin celulitis.

Celulítis

La celulitis es una disfunción del metabolismo de los lípidos a la que se añade el envejecimiento acelerado del tejido conjuntivo.

En la mujer, el tejido adiposo constituye una de sus características sexuales secundarias y desempeña un papel de regulador energético del organismo adaptando el almacenaje de los lípidos (lipogénesis) al gasto energético (lipólisis).

El tejido adiposo se comporta como un banco de energía: los abonos se efectúan en el momento en que se ingieren los alimentos y las órdenes de reintegro, transmitidas en todo momento, son ejecutadas por la hidrólisis, que transforma los triglicéridos en ácidos grasos libres.

Las grasas se renuevan, pues, constantemente a un ritmo muy rápido que gira en torno al equilibrio lipólisis-lipogénesis. Si durante un tiempo bastante largo la cantidad de “abonos” supera la de “reintegros”, se produce una ruptura de ese equilibrio que da paso a la formación de la celulitis.

Una excesiva acumulación de lípidos conlleva el aumento del tamaño de los adipocitos y una serie de trastornos cutáneos: distorsión de los tabiques conjuntivos que separan los lóbulos grasos; aplastamiento de los vasos sanguíneos y linfáticos, que origina edemas; degeneración y pérdida de elasticidad del tejido conjuntivo, que sufre esclerosis y favorece la aparición de la “piel de naranja” característica de la celulitis.

Pastillas Anticelulíticas

Se conoce como celulitis a la degeneración de los fluidos y lipídicos que causan una transformación progresiva del tejido celular subcutáneo o La hipodermis.

El tejido celular subcutáneo actúa como reserva de los elementos que por el discurren, se relaciona con el tejido muscular y la dermis, actuando como vía para el intercambio entre sangre y tejidos, alimentación y evacuación de desechos.

La celulitis se inicia por falta de aportación de oxígeno a través de los capilares sanguíneos y una distrofia de los capilares venosos al no recoger los desechos y conducirlos adecuadamente a los órganos encargados de expulsarlos del circuito.

Actualmente este tipo de patología que afecta a casi todas las mujeres, solo se puede controlar.

Analicemos las distintas pastillas que hay en el mercado:

  • Centella asiática y gingo biloba. sus propiedades son mejorar la circulación sanguínea profunda (la celulitis se forma por falta de oxigeno sanguíneo en los capilares dérmicos y atrofia en la circulación linfática).
  • Lecitina. Actúa sobre los lípidos que forman la grasa interna (en la celulitis los adipositos hipodérmicos se inflaman por modificaciones del líquido intercelular no por grasa).
  • Semillas de uva. su activo principal son los taninos que favorecen la eliminación de desechos intestinales.
  • Extractos de algas. por su alto contenido de yodo estimulan la producción de tiroxina y tiroyotropina que son hormonas que segrega la glándula tiroides.

La celulitis es un problema complejo de fácil solución que requiere de tiempo y de los servicios de un profesional que conozca las técnicas adecuadas y utilice las sustancias que se necesitan para regularizar las funciones tisulares.
El interés que se tiene a nivel general en mantener un aspecto físico bello y sin problemas y el poco control de salubridad, da lugar a la comercialización de sustancias mágicas que lo único que hacen es enriquecer al comerciante, muchas veces en menoscabo de la salud de las personas que las utilizan. Estos compuestos se venden como complementos alimentarios, puesto que están permitidos como medicamentos (no superan las pruebas).

¿Que es la celulitis?

Desde las caderas hasta los muslos, justo a nivel subcutáneo, la mujer posee un tejido particular que tiene una función natural muy concreta: la nutrición del embrión y, más tarde, la del recién nacido.

Este tejido de reserva, localizado en la región abdominal y pélvica, determina morfología específica de la mujer. Se trata pues de un efecto secundario de ser mujeres, como los pechos.

Este tejido subcutáneo, está formado por células de almacenamiento de grasas -los adipocitos- encerrados en una red de colágeno.

A partir de la pubertad, algunas células empezarán almacenar lípidos (grasas), y el número de aquellas que acumulan esas grasas aumentará desde la pubertad hasta la maternidad.

A lo largo de toda la vida, este tejido evolucionará y acusará el estrés, los desequilibrios alimentarios y los trastornos hormonales.

La celulitis no es la misma a los 15, 30, 50 años y más. Sin embargo, su proceso de instalación es invariable: en un primer tiempo, los adipocitos almacenarán grasas en exceso, produciendo esas redondeces no siempre agradables. Más tarde, este aumento de volumen localizado, al comprimir la red de circulación sanguínea que rodea la zona, provocará éxtasis venosos y edemas.

¿Las adolescentes tienen celulitis?

Sí, la celulitis puede aparecer en el momento de la pubertad. No tiene nada que ver con el peso.

Celulitis y sobrecarga de peso pueden, sin embargo, coexistir, aunque hay que diferenciarlas.
La celulitis de la adolescente -que es una celulitis incipiente- es blanda y flexible al tacto, rara vez dolorosa a la presión. La celulitis se manifiesta por accesos regulares cada fin de ciclo menstrual. Al final de cada ciclo todo vuelve a su sitio. Las zonas más frecuentemente afectadas son las caderas, los muslos y las nalgas.

¿Cómo aparece en las jóvenes?

La celulitis de la mujer joven se manifiesta progresivamente, la zona afectada en cada ciclo, se volverá dura y dolorosa, cada vez durante más tiempo, ira seguido de una reticulación de las fibras de colágeno, que envolverán los nódulos adiposos. Esta celulitis es ya menos flexible, aunque todavía completamente controlable si se actúa con rapidez.

Siempre está localizada de cintura para abajo, puesto que corresponde a la disposición ginoide del tejido adiposo subcutáneo. Puede empezar a extenderse al vientre y las rodillas. La ingesta de ciertas píldoras anticonceptivas puede también provocar la aparición de celulitis.

¿Cuándo estoy embarazada?

El embarazo acentuará la reserva de nutrición para el niño. El tejido celulítico puede desarrollarse bajo la influencia de las hormonas circulantes. Al final del embarazo, esta infiltración celulítica retrocede espontáneamente o persiste parcialmente. Al igual que la musculación del abdomen, es necesario entonces ocuparse de este problema de celulitis.

¿Después del parto?

Después del embarazo, el proceso celulítico evolucionará como el envejecimiento de los tejidos.
El estrés y los trastornos afectivos pueden progresivamente modificar los tejidos por un aumento sin fines de almacenamiento de ácidos grasos y por el anclaje de esos adipocitos en los tramos conjuntivos, provocando consecuentemente una disminución de la irrigación de los tejidos.

La celulitis adquiere un predominio lipídico. Los tejidos se vuelven compactos, firmes y dolorosos a la presión: la piel ha perdido su flexibilidad y elasticidad, ofreciendo ese aspecto acolchado y de piel de naranja. Esta celulitis puede incluso alcanzar los brazos y la nuca. Llegada a esta fase, será más difícil de eliminar.

¿Y en la menopausia?

Los tratamientos hormonales de la menopausia su primen la evolución del tejido celulítico, que se producía por carencia de cualquier corrección de las modificaciones hormonales.

Las mujeres maduras de hoy nada tienen que ver con las de ayer. Su celulitis es la de su edad: lipídica y más tenaz.

¿Qué deportes practico?

Actualmente el deporte y la gimnasia gozan de una confianza considerable a priori. Es cierto que uno no se imagina a las espléndidas mujeres de Rubens como adeptas al jogging o haciendo gimnasia en un polideportivo – Sin embargo, el mejor deporte, es el que se practica con moderación. e recomienda la natación, un deporte que hace trabajar todos los músculos. La gimnasia sólo es útil si te ayuda a aceptarte tal como eres y si la practicas, al menos, en días alternos. Es de sentido común que hay que evitar todos los ejercicios que generen fatiga suplementaria para el organismo y produzcan un nuevo estrés y un desorden alimentario compensador del exceso físico.

¿Cuándo debo hacerme la liposucción?

Cuando algunos factores hereditarios, cierto estrés y desequilibrios hormonales provocan la formación de una celulitis considerable y mal aceptado, la liposucción puede dar resultados satisfactorios, a condición de que sea practicada por profesionales especializados.