Hipersudoración axilar.

¿Qué es la hipersudoración axilar?

La hipersudoración es un exceso de producción de sudor producida por las glándulas sudoríparas situadas en la región axilar, comúnmente conocido como sobaco.
¿Existe algún tratamiento?
Si. El tratamiento más aconsejado en aquellas personas en las que la producción de sudor es excesiva y acaba condicionando sus relaciones personales y su seguridad en sí mismas, es una pequeña operación que se practica con anestesia local y que no requiere ni de ingreso hospitalario ni de un postratamiento difícil o largo.

¿En qué consiste esta intervención?

Las glándulas sudoríparas de las axilas, al contrario que las del resto del cuerpo que se  hallan integradas en la dermis, están por debajo de esta capa y permiten un fácil acceso a ellas. La intervención en si lo que hace es crear una incisión en la zona axilar y de este modo poder llegar hasta las glándulas y de esta forma poder extraerlas.

¿Cuáles son los riesgos de esta intervención?

Como cualquier intervención quirúrgica, y esta lo es, tiene sus riesgos, que deben ser conocidos y valorados por el paciente. Sin embargo es conveniente decir que esta intervención, apenas invasiva, cuenta con riesgos muy mínimos. Debemos tener en cuenta que la anestesia es local, como puede ser la que nos facilita el dentista en su consulta. Los cortes para acceder a las glándulas sudoríparas son pequeños y poco profundos con lo cual se puede cerrar la herida con unos pocos puntos que curaran en una semana aproximadamente.
¿En qué me perjudica perder estas glándulas sudoríparas?
En poco o en nada. Tenemos que tener en cuenta que estas glándulas que producen demasiado sudor no están realizando su trabajo de forma correcta y que no hay otra forma de pararlas que no sea su extracción. La misión de las glándulas sudoríparas es generar sudor para refrigerar el cuerpo, sin embargo la zona en la que las glándulas axilares trabajan es una pequeña parte del cuerpo, no llegará ni al 1% por lo tanto la refrigeración de este no se verá alterada de forma alguna. Tampoco obligará al resto de glándulas a trabajar más para mantener la temperatura ideal.
Otra duda que surge en las consultas es la de si la expulsión de toxinas mediante el sudor se verá afectada con esta intervención y la respuesta también es negativa. Las toxinas expelidas mediante el sudor constituyen una parte ínfima ya que no es misión de las glándulas extraer las toxinas, imaginar si no en invierno la acumulación de estas. La misión de retirar las toxinas corresponde al hígado y a los riñones verdaderos eliminadores de toxinas de nuestro cuerpo.

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