Cuidado invernal de la piel

Cuidados básicos

El frío, la lluvia, la humedad, el viento, la polución, el contraste del frío del exterior al calor de los interiores y otros agentes dejan la huella del invierno en tu piel: son la deshidratación, los eczemas, las arrugas, etc. ¿Y que podemos hacer para que todo esto no ocurra? Muy sencillo, sigue estos consejos que te damos y cuando termine el invierno, descubrirás que tu piel ha respondido agradecida a los cuidados que le has dado.

Conoce a los principales enemigos de tu piel en invierno.

  • Los choques térmicos, es decir, el paso del frío y de la humedad del exterior al calor y ambiente seco del interior, ataca directamente a la elasticidad de nuestra piel y por lo tanto, a su tersura y luminosidad.
  • El viento es un latigazo para las pieles sensibles.
  • La polución ensucia y desvitaliza el manto hidrolipídico de la piel.
  • La lluvia y la humedad son los enemigos de las pieles grasas, y las calefacciones, de las pieles secas.
  • Defiende tu piel frente a cualquiera de estos enemigos aplicando cada mañana, antes de salir de casa, una crema hidratante con índice de protección para que tu piel además de hidratada esté bien protegida.

Puntos clave de defensa.

Limpieza, hidratación y nutrición. De nada sirve que apliques un cosmético protector sobre tu piel si esta no está limpia. Así que, en primer lugar, limpia y tonifica tu piel cada noche y cada mañana (durante el sueño también se ensucia de grasa, toxinas e impurezas) para que los productos que apliques a continuación penetren profundamente en tu epidermis y sean más eficaces.
Una vez tengas la piel limpia y oxigenada, ya puedes aplicar una crema hidratante para preservar su hidratación, proteger su elasticidad y luchar contra los radicales libres.
Por último, apórtales los nutrientes que necesita para que esté bien nutrida y correctamente alimentada.

Los cuidados

Cuidar nuestra alimentación es básico todo el año, sin embargo, los cambios de temperatura también hace que nuestro hábitos alimenticios cambien, deberemos añadir a nuestra dieta comidas mas energéticas y con aportes extras de vitaminas, así como evitar el abuso de cafés y de comidas con exceso de picantes que puedan producir efectos sobre la circulación sanguínea y que invariablemente hará que tengamos mayores problemas de piel.

Vitaminas como C y A, esta ultima, protege la piel de las agresiones del frío y la mantiene tersa suave y sana, protegiéndonos de la formación de sabañones nos ayudaran a sobrepasar mejor esta época invernal.

Si tienes pensado practicar deportes invernales, como el esquí, la travesía, etc., protege especialmente tu piel, factores de protección solar muy altos, e incluso llegando a filtro total, nos protegerá de las típica quemaduras invernales. Recuerda que el sol incide de forma especial en la nieve, provocando un aumento de la radiación rebotada, que puede quemar en minutos nuestra piel.

Protege de forma especial los ojos, puedes sufrir quemaduras en la cornea si practicas deportes de nieve en días soleados, para ello, no sirve cualquier gafa, usa unas con alto poder de protección ante toda la gama de ultravioletas, a poder ser que saturen el paisaje con color que sea de un color no muy brillante para evitar esfuerzo de la vista.

Alto poder de contraste y seguridad. Procura que protejan bien los ojos, especialmente la curvatura de la cara por donde se puede colora el sol.

Infórmate de las radiaciones antes de salir de tu casa, puedes consultar nuestra página dedicada a ello y que recibe información actualizada del Ministerio de Medio Ambiente. Pulsa aquí si quieres consultar los índices y los factores recomendables según la zona a la que te dirijas.

Vestimenta

No abuses de las prendas muy cerradas o apretadas, y que no permiten la transpiración adecuada, esto hará que el cuerpo no pueda autorregularse y se puedan producir problemas de la piel, sobre todo, por lo habitual en los pies, así pues, un calzado adecuado y unas prendas de abrigo que abriguen y permitan respirar a nuestro cuerpo son básicas.
Tejidos como Aquamax, GoreTex, Thinsulate etc. hará que tu piel este más comoda y protegida.

Los cuidados

La llegada del invierno hace que muchas de las acciones que llevábamos a cabo durante el verano para proteger nuestra piel sean innecesarias, y deban ser sustituidas por otras.

Aun así, el cuidado de nuestra piel debe ser una constante, sobre todo si queremos que esta se encuentre sana, y es que cuidar nuestra piel, poco o nada tiene que ver con la visión de seres narcisistas que todos teníamos no hace mucho tiempo.

Cuidar la piel es una necesidad en si misma, ya que este órgano, el mayor del cuerpo humano, nos debe durar toda la vida, y como siempre, lo que hagamos por ella, será lo que recibamos en el futuro.

Las claves:

  • Hidratar la piel.
  • Ropa adecuada.
  • Alimentación adaptada al frío.

Los consejos que comentábamos para el verano, nutrición, limpieza e hidratación siguen siendo válidos en estas épocas, ahora, la hidratación puede parecer menos importante y sin embargo, los ambientes en los que el aire acondicionado o la calefacción son una constante, bien sea en el hogar o en nuestro trabajo, así como el viento y frío que padecemos en las calles, resecan de forma considerable nuestra piel, por lo que no solo debemos continuar con los cuidados, si no reforzarlos.

Las cremas hidratantes de invierno deben tener un aporte extra de grasa que ayudara a nuestra capa natural a protegerse de las inclemencias, esta grasa hidrolipidica es nuestro abrigo natural.

Atención especial merecen también nuestras manos y labios, estos últimos sufren como el que mas las inclemencias del tiempo, resecándose y abriéndose, produciendo molestas sensaciones. Su cuidado al igual que en verano se hará con productos específicos que los hidraten y protejan. Dosificadores de cacao o los nuevos cosméticos con protectores nos ayudarán a conseguirlo.

Las manos deberán ser protegida mediante cremas especiales con bases de urea, que harán que nuestra piel resista mejor la temperatura y no se resequen.

Evita la costumbre de acercarte rápidamente a la calefacción o fuentes de calor cuando vuelvas de la calle, estos cambios bruscos de temperatura pueden provocar sabañones muy dolorosos, es mejor, que te vayas aclimatando poco a poco a la temperatura del nuevo ambiente.

Retira rápidamente las prendas mojadas o incluso, si puedes cambia de ropa por una que se encuentre ya en el hogar o trabajo, hará que tu cuerpo lo agradezca.

Sécate el pelo según entres, evitaras resfriados indeseados así como todos los peligros que la humedad persistente puede provocar en la salud de tu cabello.

Los baños con agua templada son un placer al que pocos se pueden resistir en los días de mayor frío. Si has tenido un día duro por la calle, prémiate con un baño templado cuando llegues a casa, añade unas sales de baño y un poco de aceite perfumado, será el mejor premio posible.