Cuidado de los pies.
Cuidado de los pies.
Consejos para unos pies sanos.
Por término medio caminamos unos 120.000 Km. durante nuestra vida. La mayoría de nosotros, sin embargo, le dedicamos muy poco tiempo al cuidado de los pies. No sólo los descuidamos sino que los obligamos a andar comprimidos en unos zapatos mal concebidos por la moda sorprendiéndonos luego de que nos salgan callos dolorosos, juanetes y uñeros.
Es muy importante que empecemos a cuidar nuestros pies desde la infancia y que les prestemos la misma atención que al resto de nuestro cuerpo.
La piel de las plantas de los pies está tan especializada como la de las palmas de las manos. La capa más superficial es más dura y gruesa, carece de pelos y de glándulas sebáceas. La capa más profunda, o dermis, está bien provista de tejido adiposo y elástico y forma un almohadillado que resiste a la compresión.
Las uñas de los pies crecen a una velocidad sumamente reducida, unas cuatro veces más despacio que las manos, y tardan aproximadamente un año en renovarse.
Callos
Los pies, la piel, las uñas y en ocasiones las piernas, padecen los efectos de unos zapatos de formas extravagantes. Por la fricción que los zapatos producen en la piel de los pies, ésta reacciona engrosándose, especialmente a nivel de epidermis, dando lugar a la formación de callos. Es importante tener en cuenta que no debemos hacer nada para reparar estas callosidades, deberemos acudir a un podólogo para que los valores, cuide y nos aconseje como evitarlos.
Uñeros
Los zapatos incómodos pueden también oprimir los lados de los dedos contra el borde las uñas, que se incrustarán con la consiguiente inflamación y dolor. En este caso debemos cortar las uñas en línea recta, procurando no dejar el borde la uña demasiado recortado.
Verrugas
Si descubrimos que tenemos una verruga en la planta del pie, debemos acudir inmediatamente al médico, ya que en sus principios son muy fáciles de tratar.
Estas verrugas se deben a un virus infeccioso que se desarrolla sobre la epidermis y produce una hinchazón áspera.
Debemos proteger los pies en los lugares públicos tales como piscinas y duchas, que son donde el contagio es más frecuente.
Las verrugas plantares equivalen a las verrugas de las manos y se tratan de la misma manera.
Pie de atleta
El pie de atleta, es otro virus que debemos saber detectar para no producir una extensión del hongo. Se manifiesta como una descamación entre los dedos de los pies que se va extendiendo a toda la planta.
Como el hongo se reproduce en la humedad es conveniente secarse bien los pies después de la ducha, sobre todo entre los dedos y para mejor prevención, después de secar los pies es conveniente espolvorear polvos fungicidas.
Una buena pedicura, una visita al Podólogo, unos masajes con aceites esenciales, y andar descalzo en verano, incrementan sobre manera la salud y belleza de los pies que son los eternos olvidados.
Consejos para unos pies sanosCaminar descalzo:
Cuando caminamos descalzos, sobre todo por la arena de la playa, estamos estimulando los centros reflejos de los pies, estos centros reflejos del pie, son en realidad terminaciones de nuestro sistema nervioso, así, con un gesto tan fácil como es caminar descalzo, podremos relajarnos y sentiremos una sensación de relajación excelente.
Para los que no disponen de tiempo, o les queda un poco lejos la playa, pueden elegir entre varios modelos de calzado que estimulan los centros reflejos del pie, estos zapatos tienen unos pequeños puntos en relieve que lo que hacen es darnos un masaje continuo. Los puedes encontrar en farmacias, ortopedias y en centros especializados.
Tacones:
Se debe ser muy cuidadoso a la hora de elegir el calzado, los tacones excesivamente altos fuerzan el pie y lo deforman, nos obligan a caminar en una posición forzada y trasmiten los problemas a la columna vertebral. Si tu trabajo te obliga a largas caminatas o pasas mucho tiempo de pie, olvídate de ellos, aunque te hagan unas piernas bonitas, lo que importa es tu salud.
Masaje:
Los pies son muy agradecidos con el masaje, para ello, descálzate y siéntate en un taburete, coloca tu pie sobre la rodilla contraria y con las manos da pequeños masajes circulares con una presión media. Si tus pies están muy resecos usa una crema hidratante, para que te sea más fácil de dar el masaje. Estira los dedos uno a uno y da palmadas en la planta del pie. Con esto conseguirás una mejora de la circulación sanguínea.
Piernas cansadas:
Si después de una dura jornada, llegas a casa con las piernas cansadas, acuéstate 5 minutos en el sofá y coloca las piernas sobre el respaldo y muevelas como si estuvieras caminando por la pared, con esto consigues que la sangre retenida en tus músculos circule más fácilmente y aliviaras la sensación de pesadez de tus piernas.
Hidratación:
Aunque te parezca mentira, existen en el mercado productos específicos para piernas cansadas. También existen otros productos específicos para hidratarlos y evitar que al resecarse te salgan callosidades, grietas etc., los puedes encontrar en farmacias. Aparte de los productos hidratantes puedes encontrar también productos exfoliantes específicos para pies.
Tipos de pisadas
Tres son las categorías en las que se divide la forma en la que nuestros pies toman contacto con el suelo cuando caminamos o corremos y son las siguientes:
- Pronación: La persona pronadora toma contacto con el suelo con la parte exterior del talón, para después, llevar el peso hacia el interior y comienza el nuevo paso apoyando sobre todo el peso en el dedo gordo.
- Supinación: Los supinadores inclinan de forma visible el pie hacia el exterior.
- Neutra: Los neutros, por otra parte la forma ideal de pisada, toman contacto con el suelo de una forma centrada, repartiendo correctamente el peso sobre el calzado y desgastando este de una forma uniforme.
¿Como puedes conocer tu tipo de pisada?
Observa el calzado, este te dirá claramente que tipo de pisada tienes en función de las partes más desgastadas del mismo.
Evita las ampollas
Las ampollas se producen como resultado de la fricción de nuestros pies con los calcetines o con el calzado, así que para evitarlas, nada mejor que evitar la fricción, para ello, podemos usar vaselina en los pies, lo cual hará de lubricante disminuyendo el rozamiento.
Si vas a ir al monte, y vas a llevar unos calcetines gruesos, es conveniente que lleves también puestos unos calcetines de seda, estos calcetines harán de segunda piel, y serán ellos los que rocen con el otro calcetín, no tus pies. Los puedes encontrar en tiendas de esquí, porque son muy usados para llevar con las botas de esquí.
El sudor colabora con las ampollas, ya que produce un ablandamiento de la piel, puedes evitar el sudor llevando un calzado bien ventilado, calzado de piel, esta transpira mejor que el calzado de tejidos no transpirables como la goma, también puedes rociar tus pies con productos antitranspirantes o usar magnesio. También puedes usar las plantillas que para ese menester encontraras en muchos sitios.
Elige correctamente tu calzado deportivo
Elegir bien el calzado puede parecer una cuestión sin importancia, y de hecho se toma muy a la ligera, sobre todo al reutilizar calzado. Todos los expertos coinciden que el calzado debe adquirirse en función de la actividad que vamos a desarrollar.
Una zapatilla para practicar fútbol-sala debe permitir los giros rápidos para evitar lesiones de rodilla y de tobillo.
Una zapatilla de baloncesto debe amortiguar los saltos con unas amortiguaciones específicas, así como proteger los tobillos evitando las torceduras.
Las zapatillas de cross deben mantener fijo el pie sin apretarlo en exceso tienen que contar con un tipo de amortiguación que reparta el impacto continuo del pie contra el suelo y permitir la circulación de la sangre.
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Información sobre este artículo
- ”Cuidado de los pies.”, un trabajo de
- Asuán
- Publicado el:
- 14.8.05
- Clasificado en la sección:
- Salud
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