Conservar la línea en Navidad también es posible.

Las comidas navideñas

En la mayoría de los países, por lo menos en los que celebran la Navidad, las familias se reúnen, se muestran su cariño, se hacen regalos, se desean felicidad y amor y se sientan ante una misma mesa en extraordinarios banquetes que hacen que se casi, casi imposible mantenernos en nuestra línea. ¿Quién no se ha pesado alguna vez el día 7 de enero y ha contemplado con horror que ha cogido algunos kilillos de más?

Seguro que la escena te es conocida. ¿A que si? Los banquetes navideños pueden ser muy ricos, pero desde luego no son nada sanos. Sin embargo si actúas con previsión no tiene porque ser tan grave.

Unos pequeños consejos.

  • Las comidas o cenas de Navidad son casi un ritual al que no se puede faltar, pero el resto de las comidas las puedes hacer más frugales, después de todo estarás tan hinchado/hinchada que no tendrás muchas ganas de comer. Puedes dedicar el resto de las comidas a depurar un poco comiendo:
    • Ensaladas.
    • Fruta.
    • Fibra.
  • También, y como eres muy previsor/a puedes realizar los días previos una dieta más baja en calorías de lo habitual. Comidas ligeras y con poca grasa que te ayuden a preparar el cuerpo para lo que se le viene encima.
  • Vas a disfrutar de muchos platos, por eso prueba un poco de todo, pero no abuses de las cantidades. Se conservador/a y plantéatelo como que esto va para largo y aún quedan muchas cosas para disfrutar.
  • El alcohol es uno de los principales enemigos de la dieta. Los alcoholes contienen muchísimas calorías y de nada sirve que te cuides y comas poco en la cena si luego abusas de los licores.
  • Las salsas están deliciosas, pero evita abusar de ellas. Ya sabemos que las haces deliciosas, pero…
  • Come despacio. Estas comidas son largas y si en vez de comer engulles lo pasarás mal. El cuerpo tarda en mandar la señal de estar saciados, es por ello que cuando llega ya estamos a reventar. Come despacio, así el cuerpo te avisará a tiempo.
  • Haz ejercicio los días previos y después de las comidas pasea un rato con tu pareja. Ayudaras a tu cuerpo a gastar “algo” de lo que le has dado. Recuerda el cuerpo humano está muy preparado para trabajar con poca energía así que si le introducimos de más no puede gastar tanta y la almacena.

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