Cabello graso.

¿Qué es el cabello graso?

Llamamos cabello graso a aquel cuya producción de sebo, por parte de las glándulas sebáceas del folículo piloso, es más alta de lo normal

El cabello graso, dependiendo de la intensidad de la producción seborreica, no esta asociado a ningún problema sanitario. Simplemente hay personas que producen más sebo que otras.

Tratamiento

En el mercado se pueden encontrar numerosos productos destinados a combatir el cabello graso. Todos ellos son limpiadores, con nombres más o menos rimbombantes en cuanto a sus principios activos. La función de los champús es limpiar y eso hacen, aunque como en todo tipo de productos, podemos encontrar buenos y malos.

Los champús malos son demasiado agresivos tanto con el cabello como con el cuero cabelludo pudiendo favorecer el efecto contrario al deseado y estimular las glándulas sebáceas incrementándose el problema.

Por lo tanto aquella persona que desee corregir su problema de forma milagrosa ya puede ir olvidándose. No hay recetas mágicas, solo unos cuantos consejos.

  • Lavar: El pelo graso da la impresión de pelo sucio y desaliñado, el lavado regular evitará esa sensación de descuido. Conviene ser consciente y no excederse en los lavados. Las glándulas sebáceas producen sebo porque es necesario para nuestro cabello. Si somos agresivos en el lavado solo obligaremos a estas glándulas a esforzarse más y segregar más sebo pudiendo estimularlas definitivamente.
  • El agua: El agua del lavado no debe ser excesivamente caliente. Esto abrirá los poros y sacará más sebo. Tampoco es necesario lavarse con agua fría para conseguir el efecto contrario. Con una temperatura templada que no nos incomode será más que suficiente.
  • Comida sana: Una dieta baja en grasas reduce la generación de sebo y además alargara tu vida propiciando un cabello sano y bonito.
  • Alternar champús: Que tengamos el pelo graso no obliga a estar usando de continuo champús antigrasa, es más, se desaconseja su uso. Estos champús cuentan con principios activos más fuertes que los demás y pueden producir una descamación en el cuero cabelludo, apertura de las escamas del cabello y la aparición de puntas abiertas. Conviene alternar su uso y más si lo hacemos a diario. Un consejo sería alternar un uso de champú antigrasa con dos o tres de champús normales. Recuerda usar champús suaves si te va s a lavar la cabeza todos los días.
  • No repetir enjabonados: No son necesarios para limpiar en profundidad. Con darse una enjabonada y mantener el producto unos instantes en la cabeza será más que suficiente. Más importante aún es seguir este consejo para aquellos que se laven a diario.
  • Hidratar: Los champús antigrasa resecan el pelo. Una buena mascarilla hidratante corregirá ese problema.
  • Cuidado con el masaje: El masaje favorece la secreción de sebo por parte de las glándulas sebáceas. Por lo tanto realizar un masaje sumamente suave o mejor no hacerlo.
  • Acudir al peluquero: Los champús antigrasa favorecen las puntas abiertas, por lo tanto repasar el corte de vez en cuando hará que el estilismo no se resienta y podamos lucir un corte bonito.

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