Botox.

¿Qué es el botox?
El botox es el nombre comercial de la toxina butolinica del tipo A una neurotoxina producida por la bacteria clostridia botulinum. Su misión es atacar y paralizar la transmisión de impulsos eléctricos a los músculos. Este ataque a la transmisión de impulsos eléctricos a los músculos es temporal, entre 3 y 6 meses, dependiendo de la zona tratada y la cantidad empleada.
El músculo una vez recibida la inyección de botox no puede recibir los impulsos eléctricos enviados por el sistema nervioso y se distiende. Esta relajación del músculo afecta a las zonas de la piel directamente sobre el que se relajan también, estirándose y eliminando líneas de expresión y arrugas gestuales.
¿De verdad sirve para algo el botox?
Se supone que funciona y que no es perjudicial, por ello en España se autorizo su uso por parte del ministerio de Sanidad. Ahora bien, no se puede ni se debe olvidar que es un fármaco y que como tal ha de ser manejado por profesionales de la salud, para evitar problemas sanitarios.
El botox se utiliza con mucha frecuencia en las consultas de cirugía plástica para tratar asuntos muy variados como pueden ser:
- Corrección de las arrugas del entrecejo que se producen con el movimiento.
- Patas de gallo.
- Arrugas en la frente.
- Arrugas y tensiones del cuello siempre que no se deban a flacidez.
- Arrugas en la nariz.
- Otros usos que se le dan a la botulina A están en el campo de la oftalmología y también se están tratando a pacientes con dolores fuertes de cabeza y migrañas tensionales. Aunque en principio se hablaba muy positivamente del tratamiento diversos estudios tiran por tierra estas afirmaciones y parecen demostrar que no producen mayor alivio que un placebo.
- Un uso cada vez más demandado es el control de la sudoración. Son muchas las personas que sufren de un exceso de producción por parte de las glándulas sudoríparas lo cual les acarrea innumerables problemas y complejos. Para ayudar a estos pacientes se inyecta botox en las glándulas situadas en axilas y en las palmas de las manos. El proceso como en el caso del control de arrugas es limitado en el tiempo y deberá ser repetido con la frecuencia que el médico aconseje.
¿Cómo se aplica?
Depende de la zona. Pero lo normal es de 4 a 6 pinchazos con la neurotoxina disuelta en suero fisiológico en la proporción que el profesional determine según el grado de la necesidad del paciente. Si todo va normalmente se necesitara una nueva sesión al cabo de 4 o 6 meses para mantener el efecto puesto que poco a poco el músculo recupera su comunicación con el sistema nervioso. Algunos pacientes ven aumentado este periodo al dejar de gesticular con la zona tratada. Al no haber comunicación se tiende a dejar de realizar la acción y al no realizar esta los músculos siguen relajados.
¿Y después del tratamiento?
Después del tratamiento el paciente deberá tener en cuenta una serie de consejos para evitar que la toxina se desplace del músculo elegido y acceda a otros produciendo efectos secundarios desagradables, como puede ser la caída de parpados al afectar al músculo tensor de estos.
Se debe evitar los primeros días la exposición al sol, rascarse o masajear la zona por el riesgo anteriormente descrito, la toxina podría desplazarse. Por lo demás al ser un tratamiento temporal, sus posibles efectos secundarios también lo son.
Consejos.
El uso de botox esta permitida solo a profesionales de la medicina. Es un fármaco y como todos los fármacos presenta sus problemas.
Se ha detectado que en determinados centros estéticos profesionales sin calificación médica han venido practicando esta terapia. Si bien no parece excesivamente difícil diluir las ampollas de la toxina con un suero fisiológico e inyectarlo en la dermis no debemos olvidar que el rostro es una intrincada red de músculos que permiten que el rostro se mantenga centrado y tenso.
El inyectar mal o en un lugar incorrecto puede producir efectos secundarios no deseados que se extenderán durante meses. Problemas como la caída de parpados o el descentrado de la cara al no contar la acción de oposición de los músculos de un hemisferio y del otro de la cara.
Alergias al medicamento, moratones, sangre. Además de las debidas a una falta de higiene y de preparación del material y del personal. Debemos recordar que son inyecciones y que como tal pueden transmitir enfermedades si el personal y el equipo no esta correctamente esterilizado y desinfectado.
Información sobre este artículo
- ”Botox.”, un trabajo de
- Asuán
- Publicado el:
- 30.10.05
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- Estética
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